
Váyase Ud a la mierda-. Chuminiscencias-.IX
- Mónica Carrasco García
- 30 sept 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 21 jun 2024
Necesitamos gente propositiva en política y con ideas adaptadas a la problemática social de los tiempos en que vivimos: inflación, inmigración, cambio climático y sus consecuencias para nuestra agricultura, ganadería y, en general para el equilibrio del ecosistema y sus distintas especies en nuestro planeta . Necesitamos tecnocrátas ( término muy denostado, pero absolutamente imprescindible, en mi opinión, en política) cercanos a la población con capacidad suficiente para discernir con claridad y rapidez cuáles son los problemas más acuciantes de la ciudadanía y con ideas eficientes acerca de cómo resolverlos. Necesitamos luz, necesitamos concordia, necesitamos humildad; no necesitamos el sempiterno espectáculo dantesco de peleas por el poder que se sucede cada cuatro años ante nuestros ojos.
Necesitamos, además ciudadanos responsables y comprometidos para evitar que, esta situación, se repita constantemente en la urnas; conscientes de sus consecuencias.
Esta situación de apatía estructural , además, no es sólo un mal propio y que aqueja a nuestro país; es un estancamiento coyuntural que dura ya, casi una década, y que se ha extendido , cuál pandemia global a lo largo y ancho de nuestro orbe.
Se acabo el buen hacer del liderazgo político de antaño: de la función diplomática , del ejercicio constante de una buena política exterior.
No tenemos una coordinación impecablemente orquestada entre el Ministerio del Interior y Exteriores para trazar, desde sus inicios una perfecta política de inmigración ; esa que desde la propia página web del Ministerio, y previo análisis y estudios estadísticos de años anteriores, se hace cargo de las necesidades de las empresas españolas, a la par que revisa la legalidad de sus contrataciones publicando sus ofertas de empleo para el extranjero.
De esta forma, habría un control exhaustivo de todo aquél que quisiera trabajar en España a la vez que se aseguraría la legalidad de su estancia y de sus propias condiciones de trabajo, dignificando su condición y, por supuesto, su entrada.
Ya no existe la Cooperación Internacional, donde se revisa la situación socioeconómica de otros países y se hacen proyectos de colaboración para favorecer la ayuda y la inversión a aquellos más necesitados; procesos de paz, iniciativas para incentivar el desarrollo, no: se suceden los genocidios ( Palestina, Ucrania, Tigray, Sudán, Vietnam Nagorno Karabakh y esperando que por fin se déclaré el fin de la guerra en Siria y Yemen) se acumulan los disturbios y los alborotos que provocan las Dictaduras: ( países de Sudamérica y Africa) y el malestar de su opresión, la miseria y el hambre.
De aquella supraestructura rimbombante, hasta en su denominación, tan brillante en su concepcion y principios como deficiente en su ejecución, tan sólo nos queda algún tímido "tweet" ( o cómo coño se llamen ahora) en el que algún líder con complejo de Papa de cualquiera de los organismos internacionales delegue su autoridad de actuación ante una masacre, por ejemplo, a una denuncia pública de pírricas consecuencias.
Debido a todo ello, y a las malas praxis de estos últimos años en política exterior, que no son más que el predecible colofón final a las prácticas colonialistas de siglos anteriores , nuestras costas, como prácticamente todas las fronteras de los países occidentales, se ven plagadas a diario de incesantes hordas de inmigrantes desesperados y deseosos de recalar en algún puerto que les depare un entorno de paz, un plato de comida caliente y la posibilidad de permitirse soñar con un prospecto de vida mejor.
Sin embargo, nuestras administraciones públicas y, a imitación del resto de organismos que conforman la Comunidad Internacional, reducen su actuación y pretenden paliar su impacto con la práctica del " limosneo" en forma de pagas, pues es fácil, cómodo y, claro, como siempre: paga el contribuyente.
Se ve que nuestra clase política tiene en común y comparte un trauma generacional , provocado por las guarderías, y sus curiosos métodos de enseñanza en aquello de enviarte como castigo, " al rincón de pensar".
Entendámosles, pobrecillos, lo pasaron muy mal durante su infancia; por eso, decidieron no volver a pensar, nunca más.
Necesitamos, también, mujeres con auténtica conciencia de género ; de las que, conscientes de su relevancia y función natural se agrupan y alinean en un ideal solidario y empatico hacia el bienestar de ellas mismas y también de las demás.
Bobaliconas sometidas e irresponsables, no; no necesitamos esa raza de zombis descerebradas con el único propósito de calzarse un anillo y que sometan al resto a la oscuridad y el terror de una noche de muertos vivientes a la búsqueda de un cerebro, aún sano,al que fagocitar.
Necesitamos un ejército de mujeres fuertes y capacitadas, que implementen un sistema de políticas públicas sólido y energético; orientado y dispuesto a erradicar el maltrato en cualquiera de sus formas : decidido a dedicar uno de sus capítulos más importantes y dotado de capacidad presupuestaria suficiente, no excesivo ( recordemos que el presupuesto actual destinado a humillar a todas las mujeres de este país es seiscientas veces superior al presupuesto de la Corona) , para construir una red de Centros o Viviendas Públicas habilitadas expresamente para proteger a mujeres maltratadas con riesgo vital y, a sus hijos; que puedan denunciar libremente sin el temor de volver a casa con su maltratador; una colonia de viviendas públicas, permanentes vigiladas, habilitadas con guarderías, colegios y trabajadores sociales, que permitan a las víctimas del maltrato volver a rehacer sus vidas con dignidad y, a sus hijos, tener una niñez adecuada que les facilite , posteriormente , emprender su propio camino con la normalidad de haberse criado junto a una madre viva, sin dramas ni cicatrices que ocultar y sin el riesgo de padecer traumas en el futuro ni de sufrir algún tipo de exclusión ni estigma social.
Es un refrán muy sabio aquél que dice que ." nadie aprende en cabeza ajena ". Así que, si nuestros políticos no han entendido aún cuáles son nuestros problemas y nuestras necesidades , deberíamos mandarles , aunque sólo fuese un rato, "al rincón de pensar " : a ver si el saludable ejercicio de la recapacitacion , les iluminaba un poco el sendero.
Eso claro, en el caso de decidir retomar , como decía, la olvidada función diplomática; que también hay otra opción más radical o más al estilo de uno nuestro más queridos e ilustres actores que es la de " mándarles a "TODES UDS , a la mierda.




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