top of page

España y la envidia: si la envidia fuese tiña…

  • Foto del escritor: Mónica Carrasco García
    Mónica Carrasco García
  • 5 feb 2023
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 26 feb 2023


ESPAÑA Y LA ENVIDIA :

Innumerables , son las veces que España sale citada, tan sólo, en el Quijote; Muchísimas más, saldrá mencionada, si tenemos en cuenta todas las críticas que se han vertido sobre nuestra patria: veladas, explícitas, acertadas o acerbas. Lo que sí es seguro y, en lo que coinciden la mayoría de ellas es en, su reiterada insistencia en concebir a España como “ país sin remedio “. Como ya apuntaba Valle- Inclán cuando introdujo aquella palabra de su propia creación y , en plural : “ Los Esperpentos “ y, a los que dio, por definición, la siguiente:

“El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada. España es una deformación grotesca de la civilización europea”.

Pues, efectivamente, tenía razón nuestro Valle-Inclán ya que, “ héroes clásicos “ así, como tal, tenemos pocos, pero de sus “ reflejos cóncavos “, en España, al menos, tenemos hasta para exportar; Y, los que tendremos: ya que se multiplican en progresión geométrica, como un Gremlin empapado de agua se multiplica después de la medianoche.

Además de imitadores, molestos y mediocres, España, es un país de hipócritas y medradores, expertos en la práctica individual del deporte favorito por excelencia: la envidia nacional.

Y es que, para un español medio, donde se pueda perjudicar al contrario en el ejercicio excluyente e individualista de la búsqueda exclusiva del bien propio aunque sea , este, a costa de la jodienda al contrario o, en este caso, de la generalidad , no hay mayor deleite.

Me refiero, más concretamente, y, en este caso, al de algunos periodistas que siendo fallidos referentes en cuanto a su interés por la influencia mediática, han terminado siendo serviles vasallos de su propia tendencia auto-destructiva, a la anarquía y a sus maneras de mafia totalitaria y tendenciosa.

Porque llevar los tirantes con la bandera de España, para después venderla a las huestes de la Diplomacia enemiga, no es de recibo.

Que quien se echa en los brazos del vecino, en tiempo de guerra, no puede esperar La Paz y los laureles, en la propia.

Y es que, vivimos tiempos bizarros en la acepción francófona del término: donde todo está al revés, como si una panda de chiquillos traviesos hubiese estado jugando a las canicas con el globo terráqueo y se hubiese dejado, a este, boca abajo y, con la cabeza, en los pies.

Donde, los terroristas islámicos, aparecen primorosamente acicalados y ataviados con extrema dignidad y, el pundonor, de quien se sabe retratado. Que pareciese acabarán de salir de una noche estreno y, mientras que, por contra, y paradójicamente, algún reconocido galán cinematográfico, antaño ídolo de masas e icono indiscutible de la belleza física y el atractivo varonil, se muestra, ahora, reseco y desgreñado, como si una larga odisea de miseria y mendicidad le hubiesen llevado directamente a las “ colas del hambre “ y, desde allí, directamente, le hubiesen rescatado. Bien despiojado y puesto en limpio, claro está, pero con el rastro imborrable en su rostro de haber sido arrostrado lenta y procelosamente, por su propia pobreza emocional.

Ya existían otros Virus antes que este ; Ya había sido la conciencia humana arrasada por otros males que corrompen las almas; Ya se habían impuesto, en gran medida, “ Los Edipos De Dios” que juegan a desafiar a la Naturaleza y a deshacerse sin complejos de aquellos “ que sobran “, ” que molestan” : de los más débiles. Como ocurre ahora, con los nuevos tiempos del aborto ( ya directamente, asesinatos legales de “ neonatos “ en Francia) o con la nueva ley de eutanasia, sin ir más lejos, aquí en España. Por ahí se empieza.

Medidas que parecerán providencialmente necesarias, más aún, ahora, que las nuevas y pequeñas dosis de dudosa composición de célula viva que necesita ser crionizada , podrían degenerar, quién sabe, en nuevos seres lisiados, deformes y “ defectuosos “.

Ya la envidia, aunque perniciosa y destructiva hasta el paroxismo, no será mas motivo de preocupación ni objeto de estudio. Ya la envidia, no será necesaria.

 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post

657404892

Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

©2023 por Mocarwinx. Creada con Wix.com

  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
bottom of page